Complejo es el debate a favor o en contra del aborto. Si bien, ofrezco mi humilde opinión sin pretender la ofensa de nadie.
Toda la historia la mujer ha estado supeditada al hombre, ha sido vista como un ser destinado a la perpetuación de la especie, llegando incluso, a menospreciarla si no era fértil. Nos ha relegado a ser un medio para generar nuevos seres sin tener en cuenta nuestras necesidades.
No se trata de abrir la puerta al aborto en masa, si no de educar para que sea la última opción, meditada y sopesando sus pros y contras.
Dar a luz es mucho más que traer un ser humano al mundo, es ofrecerle calidad de vida, una seguridad y oportunidad para que crezca como miembro de la sociedad pero si una mujer no está preparada para dárselo en un determinado momento, está obligada a seguir. La obligación no genera amor, genera rechazo.
Oír aborto es pensar en relaciones sexuales sin protección, adolescentes embarazadas, riesgos para la salud... sin tener en cuenta, que primero, hay que educar para que esas jóvenes tomen medidas (y puedan acceder fácilmente a ellas), concienciar sobre que prevenir es mucho mejor que curar y que antes de tomar una decisión así, hay que tener toda la información. Aún así, pese a poner todos los medios, surge un embarazo no deseado, la persona no está preparada o no tiene los medios para hacer frente a una nueva vida o ese feto viene con malformación; la ley obliga a no poder poner remedio.
Demasiados padres abandonan a las madres cuando se quedan embarazadas, muchos divorcios se producen cuando un hijo padece una discapacidad o exceso de casos sobre abandono de menores llegan cada año a los servicios sociales (desbordados y sin ayudas)... ¿es mejor esto a que se interrumpa?.
Gracias "queridos" gobernantes por no dejarnos elegir y gracias "querida sociedad" por juzgar a las mujeres que queremos no sólo decidir sobre nuestro cuerpo si no garantizar una buena nueva vida...
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